Hablando de ocio, podemos preguntarnos cómo se divertían los franceses en esa época. Los de los pueblos, los que no vivían en las grandes ciudades, tenían que satisfacerse con las celebraciones de la banda municipal, la feria anual o los pequeños circos familiares de tres caballos famélicos, un oso semipelado, cuatro generaciones de payasos deprimidos y acróbatas reumáticos que recorrían las provincias de toda Francia.
En las principales ciudades ya había un teatro donde pasaban compañías u orquestas itinerantes. En París todo dependía de la clase social. La clase "superior" frecuentaba la recién edificada Ópera, en la cual se daba a ver y escuchar el repertorio de la ópera clásica italiana...
Esta clase social iba también a la Comedia Francesa, teatro creado en 1680, donde se veían sobre todo obras de Moliere, Corneille y Racine.Visitaba también el museo del Louvre, creado en 1546 y erigido en Museo Nacional por la Revolución de 1789. Ahí se exponían, entre muchas otras piezas, las colecciones de pintura clásica holandesa, española e italiana de antes y después del Renacimiento.
La burguesía en general prefería el "Theatre de Boulevard", así denominado porque estos teatros se encuentran en una larga avenida llamada "Le Grands Boulevards"...
En esos teatros se veían obras más ligeras, cuyo tema era la sátira burlesca que los burgueses hacían de sí mismos acerca de su vida matrimonial, siempre con intrigas y conflictos extraconyugales.
De la clase modesta no les diré nada, ya que de sus diversiones quedan muy pocas huellas. Visto y sabido que a los que tienen nada más que sus manos para solucionar la vida cotidiana no les queda otra vida que pasar la tarde del domingo en casa o irse al bistrot del rincón de la esquina a jugar a las cartas y emborracharse con vino corriente.
Una clase media adinerada, principalmente compuesta de una mezcla político-financiera, frecuentaba los "cafcons" (café concert), imágenes de una sala espaciosa con sillas para sentarse alrededor de mesas para consumir la obligatoria botella de champagne; en el fondo la escena donde, al sonido del "french can can", levantaban alto la pierna las bailarinas vestidas con faldas especialmente concebidas para ese ejercicio. Los más conocidos de esos "cabarets" eran en París "Le Moulin de la Galatte" y "Le Moulin Rouge". Este último fue famoso por la asidua presencia de un pintor llamado Tolouse Lautrec, quien lo hizo conocer al mundo entero a través de sus cuadros y carteles.
También a lo largo de este medio siglo, entre otras innovaciones los "fiacre" (viejos carros de caballos) cedieron el sitio a los automóviles. La vida cotidiana se hizo más suave.
Fueron en Francia años de fiesta, con ambiente hedonista, que se conocerían para la posteridad con el nombre de "La Belle Epoque"...
El 3 de noviembre de 1914 estalla la Primera Guerra Mundial, "La Grande Guerre".

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