Al escuchar se diferencia fácilmente entre el estilo Nueva Orleáns y el swing; en el ritmo del primero se percibe un punto fuerte seguido de un punto débil. Acabamos de escuchar bandas de entre los años 30 y 45, y se nota que esta alternativa “two beats” había desaparecido; los cuatro tiempos de los compases tienen la misma fuerza sonora.
Esta explicación sencilla la destino evidentemente a los neófitos en cultura musical jazzística: nada malo en ello. En Francia nos gustan los mangos, pero no tenemos ni remota idea de a qué se parecen los árboles del mango…
En la misma época aparece un ritmo que deriva del swing: es el estilo Kansas City (1936). Lo particular de este último es que detrás del coro del solista se escuchan pequeñas frases repetidas (riff). Esos dos estilos son casi únicamente música de big band.
De patriotero… nada tengo. Sin embargo, como fue con el swing francés que conocí el jazz, voy a contarles rápidamente cómo y con quién ocurrió…
Todos los jueves a medio día, una emisora pública emitía media hora con música de un combo, siempre el mismo. Se debe decir que en el año 1933 el gran público ignoraba esa música. Este combo se llamaba “El quintet du Hot Club de France”, bajo la dirección de Django Reinhardt. Fuera de eso, una o dos grandes bandas de música comercial daban a escuchar canciones a veces con base rítmica two beats. Sin embargo, en los años 35 tuvimos un compositor cantante que se inspiraba del swing en sus composiciones, y también un acordeonista que intentó, sin éxito, transformar los tres tiempos en cuatro con su instrumento.

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